Cuando las temperaturas suben, los perros no experimentan el calor como nosotros. Ellos sudan muy poco, principalmente por las almohadillas, y regulan principalmente su temperatura jadeando. Resultado: un paseo un poco demasiado largo, un suelo ardiente, un viaje mal planificado o una sesión de juego demasiado intensa pueden volverse rápidamente agotadores, e incluso peligrosos.
La buena noticia es que con algunos reflejos simples, es posible ayudar a su perro a resistir mejor el calor, mientras continúan disfrutando del verano juntos.
Si también está preparando una próxima salida, puede complementar estos consejos con nuestra guía completa para irse de vacaciones con su perro y nuestra lista de verificación antes de irse de vacaciones con su perro.
Veranos cada vez más calurosos: por qué debemos cambiar nuestros hábitos con nuestros perros #
Proteger a su perro del calor ya no es solo un reflejo a adoptar durante unos días de ola de calor. Es un hábito que se volverá cada vez más importante en los próximos años.
Los episodios de calor intenso ya son más frecuentes, más largos y más intensos debido al cambio climático. El IPCC indica que el calentamiento provoca un aumento en la frecuencia e intensidad de los extremos cálidos, mientras que los extremos fríos disminuyen.
En Europa, esta tendencia es particularmente visible. Copernicus indica que Europa es el continente que se calienta más rápidamente, con un calentamiento aproximadamente dos veces más rápido que el promedio mundial desde los años 1980.
Para los perros, esto significa que los “buenos reflejos de verano” ya no deben reservarse solo para las vacaciones o los días excepcionalmente calurosos. Paseos más temprano, salidas más cortas, prueba del asfalto, hidratación, pausas a la sombra, seguimiento de la recuperación: estos gestos se convertirán en una verdadera rutina de prevención.
Es aún más importante porque los perros no siempre muestran claramente que están comenzando a sufrir por el calor. Algunos se ralentizan, otros continúan jugando o corriendo a pesar de la incomodidad. Al observar mejor su comportamiento, su sueño, su nivel de actividad y sus signos de fatiga, podemos adaptar su rutina diaria antes de que el calor se convierta en un riesgo.
¿Por qué los perros soportan menos bien el calor? #
A diferencia de los humanos, los perros no pueden evacuar eficazmente el calor mediante la transpiración. Su principal mecanismo de enfriamiento es el jadeo, que se vuelve menos eficaz cuando el aire está muy caliente, húmedo o cuando el perro realiza un esfuerzo prolongado.
Algunos perros también son más sensibles que otros: los cachorros, los perros mayores, los perros con sobrepeso, las razas braquicéfalas como los bulldogs o los carlinos, los perros cardíacos, respiratorios o convalecientes deben ser vigilados especialmente. El golpe de calor en perros puede progresar rápidamente y requiere atención inmediata.
Por lo tanto, el calor debe tomarse en serio, incluso si su perro “parece estar bien”. Un perro puede seguir caminando, corriendo o jugando mientras ya comienza a tener demasiado calor.
1. Adaptar los horarios de paseo #
En verano, el mejor reflejo suele ser el más simple: salir temprano por la mañana o tarde por la noche, cuando el aire y el suelo han tenido tiempo de enfriarse.
Evite los paseos largos en las horas más calurosas, especialmente entre el final de la mañana y el final de la tarde. Incluso si su perro pide su paseo habitual, es mejor acortar la salida o reemplazar la actividad por una ocupación tranquila en el interior.
En períodos de mucho calor, piense en “salida útil” en lugar de “gran paseo”. Una corta salida de higiene, a la sombra, puede ser suficiente.
Si debe viajar con su perro, la organización es aún más importante: horarios de salida, pausas regulares, acceso al agua, aire acondicionado moderado, estacionamiento a la sombra.
2. Hacer la prueba del asfalto antes de cada salida #
El asfalto, el concreto, la arena o las superficies metálicas pueden volverse mucho más calientes que el aire ambiente. Antes de dejar que su perro camine por la acera, coloque su mano en el suelo durante 5 segundos. Si está demasiado caliente para usted, está demasiado caliente para sus almohadillas.
La RSPCA recomienda esta prueba simple: si el suelo está demasiado caliente para su mano, está demasiado caliente para las patas de su perro. Si no soporta 5 segundos el contacto con el suelo, olvide el paseo en ese lugar! El asfalto, las aceras y la arena pueden provocar quemaduras dolorosas en las almohadillas.
A privilegiar:
- los caminos sombreados;
- el césped;
- los parques;
- las zonas boscosas;
- las salidas muy cortas si el suelo aún está caliente
Si debe caminar sobre una superficie caliente, unos botines adecuados pueden ayudar a limitar el contacto directo, siempre que su perro los tolere bien.
3. Siempre llevar agua, incluso para una salida corta #
En verano, el agua debe convertirse en un automatismo. Incluso para un paseo de 15 minutos, lleve una botella y un cuenco plegable. Ofrezca regularmente pequeñas cantidades de agua, sin esperar a que su perro parezca agotado.
En casa, deje siempre varios puntos de agua accesibles, especialmente si tiene un jardín, un piso o varias habitaciones. El agua debe estar limpia, fresca, pero no helada.
4. Crear zonas frescas en casa #
Durante los días calurosos, su perro debe poder elegir dónde instalarse. Algunos prefieren el azulejo, otros una habitación oscura, una alfombra refrescante o un rincón ventilado.
Puede ayudarlo:
- cerrando las persianas en las horas más calurosas;
- ventilando temprano por la mañana y tarde por la noche;
- dejando acceso a una habitación fresca;
- usando una alfombra refrescante;
- evitando colocar su cama a pleno sol;
- instalando un ventilador sin dirigirlo continuamente directamente hacia él
El objetivo no es enfriarlo bruscamente, sino ofrecerle varias opciones cómodas. Si su perro cambia de habitación con frecuencia, se acuesta en el azulejo o busca los rincones oscuros, tal vez simplemente esté tratando de regular mejor su temperatura.
5. Reducir la intensidad de los juegos #
Un perro puede seguir jugando incluso cuando comienza a tener demasiado calor. Esto es particularmente cierto para los perros muy activos, los perros jóvenes, los perros pastores, los perros deportivos o aquellos que adoran correr tras una pelota.
En verano, reemplace los juegos intensos por actividades más tranquilas:
- alfombras de lamido;
- juegos de búsqueda;
- masticación;
- golosinas escondidas;
- mini-sesiones de educación en el interior;
- juguetes de ocupación
El objetivo es estimularlo mentalmente sin aumentar innecesariamente su temperatura corporal.
Y si su perro se estresa naturalmente por los cambios de ritmo, los viajes o las vacaciones, el calor puede aumentar su incomodidad. Puede encontrar nuestros consejos en el artículo manejar el estrés del perro en viaje.
6. Nunca, jamás, dejar a su perro en un coche #
Incluso unos minutos pueden ser peligrosos. Un coche puede calentarse muy rápidamente, incluso a la sombra o con las ventanas entreabiertas. En períodos calurosos, la regla es simple: nunca deje a su perro solo en un coche.
Si debe hacer una compra, deje a su perro en casa. Si viaja con él, anticipe las pausas, la sombra, el agua y la ventilación. También evite los viajes en las horas más calurosas, especialmente si su perro es mayor, está enfermo, estresado o es braquicéfalo.
7. Refrescar sin crear un choque térmico #
Para ayudar a su perro a refrescarse, puede humedecer ciertas áreas con agua fresca, pero no helada: las patas, el vientre, el interior de los muslos o el pecho.
Evite los baños helados o los cambios de temperatura demasiado bruscos. En caso de sospecha de golpe de calor, debe actuar rápidamente, mover al perro a un lugar fresco, comenzar un enfriamiento progresivo, ofrecerle pequeñas cantidades de agua y contactar a un veterinario.
También puede usar:
- una toalla húmeda;
- una alfombra refrescante;
- una habitación ventilada;
- acceso a la sombra;
- una pequeña piscina poco profunda, si a su perro le gusta el agua.
8. Vigilar los signos que deben alertar #
El calor puede volverse peligroso si su perro ya no puede regularse. Algunos signos deben llevarlo a detener inmediatamente la actividad y buscar ayuda.
Las señales a vigilar:
- jadeo muy intenso;
- salivación excesiva;
- fatiga inusual;
- marcha inestable;
- agitación o confusión;
- encías muy rojas;
- vómitos;
- rechazo a avanzar;
- debilidad o malestar.
En caso de duda, es mejor contactar a un veterinario rápidamente. Algunos signos también pueden confundirse con otros problemas de salud. Para reconocerlos mejor, consulte nuestra guía sobre los síntomas a conocer en perros.
9. Tener en cuenta el perfil de su perro #
No todos los perros reaccionan igual al calor. Un joven border collie muy activo, un bulldog, un perro senior o un perro cardíaco no tendrán las mismas capacidades de recuperación.
Sea aún más vigilante si su perro:
- es mayor;
- tiene sobrepeso;
- tiene el hocico plano;
- tiene una enfermedad cardíaca o respiratoria;
- se está recuperando de una operación;
- está tomando un tratamiento;
- ya ha soportado mal el calor;
- es muy excitable en el paseo;
- tiene un pelaje muy denso.
Los perros más vulnerables a veces deben ver su rutina completamente adaptada durante el verano: salidas muy cortas, horarios desplazados, actividad reducida, vigilancia reforzada y descanso en una habitación fresca.
10. Utilizar los datos de bienestar para comprender mejor a su perro #
El calor no siempre se ve de inmediato. Algunos perros se ralentizan, otros continúan corriendo a pesar de la incomodidad. Es aquí donde el seguimiento del bienestar puede convertirse en un verdadero punto de referencia diario.
Con el Biolocalizador Invoxia, puede seguir indicadores como la actividad, el sueño, la frecuencia cardíaca en reposo o la frecuencia respiratoria en reposo. Estos datos no reemplazan una opinión veterinaria, pero pueden ayudarlo a detectar mejor los cambios de hábito, las disminuciones de recuperación o los períodos en los que su perro parece soportar menos bien su entorno.
En verano, esto puede ser particularmente útil para:
- comparar su nivel de actividad de un día a otro;
- detectar una recuperación menos buena después de un día caluroso;
- seguir su sueño durante los períodos de ola de calor;
- vigilar sus datos de reposo;
- adaptar los paseos según su forma real.
Para comprender mejor el interés del seguimiento en reposo, también puede leer nuestro artículo dedicado a la variabilidad de la frecuencia cardíaca en perros.
Los errores frecuentes a evitar cuando hace calor #
Incluso con buenas intenciones, algunos reflejos pueden poner a un perro en dificultad.
A evitar:
- mantener el gran paseo diario “como de costumbre”;
- hacer correr a su perro al lado de una bicicleta;
- lanzar la pelota a pleno sol;
- caminar mucho tiempo sobre el asfalto;
- dejar al perro en el coche;
- esperar a que se detenga por sí mismo;
- usar agua helada en caso de malestar;
- subestimar la humedad;
- creer que un perro muy deportivo no corre riesgos;
- olvidar que el suelo puede seguir caliente incluso cuando el aire comienza a enfriarse.
En verano, es mejor siempre privilegiar la prevención. Saltarse un paseo no es un problema. Forzar una salida cuando hace demasiado calor puede convertirse en uno.
FAQ: perro y calor #
¿Cómo saber si mi perro tiene demasiado calor? #
Un perro que tiene demasiado calor puede jadear fuertemente, ralentizarse, babear más de lo habitual, buscar la sombra, negarse a avanzar o parecer desorientado. Si los signos empeoran, debe detener la actividad, colocarlo en un lugar fresco y contactar a un veterinario.
¿Es grave no pasear a su perro cuando hace mucho calor? #
No. En períodos de mucho calor, a veces es más seguro reemplazar un gran paseo por una salida muy corta y actividades tranquilas en casa. La seguridad pasa antes que la rutina.
¿A qué hora pasear a su perro en verano? #
Lo ideal es salir temprano por la mañana o tarde por la noche, cuando el aire y el suelo están más frescos. Evite las horas más calurosas del día, especialmente al final de la mañana y la tarde.
¿Cómo proteger las almohadillas de mi perro? #
Haga la prueba de la mano en el suelo durante 5 segundos. Si el suelo está demasiado caliente para su mano, también lo está para sus almohadillas. Privilegie el césped, la sombra, las salidas cortas o botines adecuados si es necesario.
¿Se puede mojar a su perro cuando hace calor? #
Sí, pero con agua fresca, no helada. Puede humedecer las patas, el vientre o el pecho para ayudarlo a refrescarse progresivamente.
¿Qué perros son más sensibles al calor? #
Los cachorros, los perros mayores, los perros con sobrepeso, los perros braquicéfalos, los perros cardíacos, respiratorios o convalecientes son más vulnerables a las altas temperaturas.
¿Por qué mi perro duerme más cuando hace calor? #
El calor puede aumentar la fatiga y reducir las ganas de moverse. Si su perro duerme más pero sigue alerta, come, bebe y se comporta normalmente, esto puede ser simplemente una adaptación a la temperatura. Sin embargo, una fatiga repentina, un jadeo intenso, una debilidad o un comportamiento inusual deben alertarlo.
En resumen: los mejores reflejos para ayudar a su perro a resistir el calor #
Para proteger a su perro en verano, recuerde sobre todo estos reflejos: salir en las horas frescas, evitar el asfalto caliente, siempre llevar agua, reducir la intensidad de los juegos, crear zonas frescas en casa y vigilar los signos inusuales.
Con veranos cada vez más calurosos, estos gestos ya no son solo consejos puntuales: se convierten en una verdadera rutina de prevención. Cada perro tiene su propia tolerancia al calor. Al observar su comportamiento, adaptar sus salidas y seguir sus datos de bienestar con el Biolocalizador, puede ayudarlo a pasar un verano más cómodo, más seguro y más sereno.