Con la llegada de la primavera, los perros pasan más tiempo al aire libre. Los paseos se alargan, los parques se llenan de verde, la hierba crece… y con ella, algunos riesgos menos visibles.
Entre ellos, las espigas son uno de los peligros más frecuentes en esta época.
Estas pequeñas estructuras secas de ciertas plantas pueden parecer inofensivas a simple vista. Sin embargo, cada año provocan numerosas visitas al veterinario, especialmente entre finales de primavera y el verano.
Como muchos riesgos estacionales, aparecen junto a otros peligros de la primavera para los perros que conviene conocer para adaptar nuestros hábitos.
¿Por qué las espigas son peligrosas para los perros? #
Lo que hace especialmente problemáticas a las espigas es su forma.
Actúan como pequeños arpones: una vez que se enganchan, avanzan… pero no retroceden.
Durante un paseo, pueden adherirse fácilmente al pelaje. Con el movimiento, terminan penetrando en la piel o introduciéndose en zonas sensibles.
👉 Esto puede provocar rápidamente:
- infecciones
- abscesos
- dolor importante
- complicaciones que requieren intervención veterinaria
Los veterinarios coinciden: cuanto antes se detecta una espiga, más fácil es retirarla.
¿Dónde pueden alojarse las espigas en un perro? #
Las espigas pueden introducirse en distintas partes del cuerpo, y su localización determina los síntomas.
En las patas #
Es uno de los casos más habituales. Las espigas suelen quedarse entre las almohadillas, una zona donde pueden penetrar fácilmente.
👉 Señales a vigilar:
- cojera repentina
- lamido insistente
- inflamación localizada
En las orejas #
Aquí los síntomas suelen ser muy evidentes. Un perro que sacude la cabeza repetidamente o muestra molestias en un lado debe alertar.
Las espigas pueden avanzar rápidamente por el canal auditivo.
En la nariz #
Más discreto, pero igual de problemático.
👉 Signos típicos:
- estornudos repetidos
- en algunos casos, sangrado
En los ojos #
Una ráfaga de viento puede bastar para que una espiga entre en el ojo.
👉 Se observa con frecuencia:
- ojo enrojecido
- lagrimeo
- molestias visibles
Síntomas de una espiga en perros: señales de alerta #
Después de un paseo, ciertos comportamientos deben llamar tu atención.
👉 Los más frecuentes son:
- lamido excesivo
- cojera repentina
- sacudidas de cabeza repetidas
- estornudos inusuales
- ojo rojo o lloroso
Estos signos pueden parecer leves, pero suelen indicar una molestia real.
También forman parte de los síntomas en perros que no debes ignorar. Detectarlos a tiempo puede evitar complicaciones.
💡 A veces, los cambios son mucho más sutiles: un perro un poco menos activo, que duerme diferente o que se comporta de forma ligeramente distinta.
Aquí es donde el seguimiento diario marca la diferencia. Herramientas como el Biotracker permiten controlar la actividad, el sueño y ciertos indicadores fisiológicos, ayudando a detectar antes cualquier cambio inusual.
¿Qué hacer si sospechas que tu perro tiene una espiga? #
Ante la duda, es mejor actuar rápido.
Si la espiga está en la superficie del pelaje, puedes intentar retirarla con cuidado.
Sin embargo:
❌ no intentes retirarla si ya ha penetrado en la piel o en un orificio
❌ no esperes a que los síntomas desaparezcan
La mejor opción es acudir al veterinario lo antes posible. Cuanto más tiempo permanezca la espiga en el cuerpo, mayor será el riesgo de complicaciones.
¿Cómo evitar las espigas en perros? #
La prevención es clave, especialmente en primavera y verano.
👉 Algunos hábitos sencillos pueden reducir mucho el riesgo:
- evitar zonas con hierba alta y seca
- revisar al perro después de cada paseo
- prestar atención a patas, orejas y ojos
- mantener el pelaje bien cuidado
Son pequeños gestos que pueden marcar una gran diferencia.
Un riesgo frecuente en primavera #
Las espigas no son el único peligro.
Con el buen tiempo también aparecen otros riesgos: garrapatas, alergias, plantas tóxicas o orugas procesionarias.
Conocer estos riesgos permite disfrutar de los paseos con mayor tranquilidad.
Espigas en perros: un peligro pequeño pero real #
Por su tamaño y discreción, las espigas suelen subestimarse.
Sin embargo, su capacidad para penetrar en el cuerpo y causar complicaciones las convierte en un riesgo importante.
👉 Estar atento después de cada paseo y reaccionar rápido ante cualquier señal es la mejor forma de proteger a tu perro.
Comprender mejor la salud de tu perro #
Cuanto mejor conozcas las rutinas de tu perro, más fácil será detectar cualquier cambio.
Un perro que modifica su comportamiento — menos activo, con cambios en el sueño o en su actitud — suele estar enviando señales.
Con el Biotracker, puedes identificar estos cambios en el día a día y vigilar la salud de tu perro de forma continua.
❓ FAQ — Espigas en perros #
¿Cómo saber si mi perro tiene una espiga? #
Señales como cojera, lamido, estornudos o sacudidas de cabeza tras un paseo pueden indicar su presencia.
¿Son peligrosas las espigas para los perros? #
Sí. Si penetran en el cuerpo, pueden provocar infecciones y complicaciones.
¿Puede salir sola una espiga? #
No. Debido a su forma, tiende a avanzar hacia el interior.
¿Cuándo hay más espigas? #
Principalmente entre primavera y verano, en zonas de hierba seca.
¿Cómo proteger a mi perro? #
Evitar zonas de riesgo, revisarlo tras los paseos y mantener su pelaje cuidado.