Las enfermedades cardíacas son una de las principales causas de mortalidad en perros adultos y senior. A menudo se desarrollan en silencio, durante varios meses, antes de que los primeros síntomas alerten al propietario. Un seguimiento cardíaco continuo del perro, en casa, cambia radicalmente la situación.
¿Cuál es la frecuencia cardíaca normal de un perro?
La frecuencia cardíaca normal de un perro varía según su tamaño y su edad. Los valores medianos en reposo son los siguientes:
- Perros adultos (> 44 lb): mediana de 59,5 lpm en reposo
- Perros adultos (≤ 44 lb): mediana de 62,1 lpm en reposo
- Perros pequeños (≤ 22 lb): mediana de 65,0 lpm en reposo
- Perros senior (≥ 10 años): mediana de 68,7 lpm en reposo
- Cachorros (≤ 12 meses): mediana de 78,5 lpm, valor más alto normal a esta edad
Estos valores son medianas de población. Lo que importa ante todo es la línea base individual de cada perro. El Biotracker la construye semana tras semana, y solo alerta cuando su perro sale de su propia normalidad, no de una norma genérica.
Datos del estudio AI-collar, realizado con más de 700 perros por la profesora Valérie Chetboul, cardióloga veterinaria.
Variabilidad de la frecuencia cardíaca del perro
La variabilidad de la frecuencia cardíaca de un perro (VFC) mide las pequeñas variaciones de tiempo entre cada latido. Una VFC en descenso progresivo puede indicar estrés crónico, fatiga acumulada, dolor o los primeros signos de una enfermedad cardíaca, mucho antes de los primeros síntomas visibles.
El Biotracker mide la VFC y sigue su evolución en el tiempo, un indicador que la mayoría de los equipos veterinarios solo capturan en consultas puntuales.
Fibrilación auricular en el perro: detección temprana
La fibrilación auricular en el perro es una de las arritmias más frecuentes, especialmente en razas grandes (Labrador, Golden Retriever, Gran Danés) y en perros con cardiopatías preexistentes. Sus signos tempranos suelen ser discretos:
- ligera intolerancia al esfuerzo,
- falta de aire inusual tras una actividad moderada,
- episodios pasajeros de letargo,
- ritmo cardíaco irregular.
El Biotracker es el primer y único rastreador para perro del mundo capaz de detectar los signos tempranos de fibrilación auricular fuera de la consulta veterinaria, gracias a la tecnología Heartprint™. Le avisa directamente en la aplicación. Cuanto antes se identifique, más eficaces serán las opciones terapéuticas.
Enfermedad de la válvula mitral y seguimiento de la frecuencia respiratoria
La enfermedad de la válvula mitral en el perro (MVM) representa más del 75 % de las cardiopatías caninas adquiridas. Afecta especialmente a las razas pequeñas (Cavalier King Charles, Chihuahua, Bichón, Caniche) y progresa durante varios años.
El seguimiento de la frecuencia respiratoria del perro en reposo es el indicador más fiable para evaluar la progresión de la MVM y la eficacia de un tratamiento. Una frecuencia superior a 30 movimientos por minuto en un perro dormido es una señal de alerta.
El Biotracker mide esta frecuencia automáticamente y le avisa en cuanto se supera un umbral inusual. Para los perros bajo tratamiento cardíaco, este seguimiento continuo también permite ajustar las dosis, especialmente los diuréticos, con datos objetivos de varias semanas.
Seguimiento cardíaco en casa: el complemento indispensable de la consulta veterinaria
Un ECG en consulta dura unos minutos, en un contexto a menudo estresante para el animal. El seguimiento cardíaco del perro en casa ofrece lo que la consulta no puede dar: una visión continua, en el entorno natural, en reposo y durante el sueño.
Al compartir el historial cardíaco directamente desde la aplicación Invoxia, el propietario acude a la consulta con datos de varias semanas, una información que el veterinario no puede obtener en ningún otro lugar y que permite un diagnóstico más preciso y un seguimiento médico realmente personalizado.