Un verano de paseos al atardecer, noches en el patio con el perro tumbado a sus pies y, unos meses después, un perro que adelgaza sin motivo y pierde pelo. ¿Puede ser leishmania? ¿Cuándo le picó el mosquito? ¿Y cómo protegerlo el próximo año?
La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria que transmite la picadura del flebotomo, un pequeño insecto muy presente en España. Avanza despacio, a veces durante años, y se manifiesta sobre todo con pérdida de peso, cansancio y lesiones en la piel. El parásito rara vez se elimina por completo, pero la mayoría de los perros tratados se recuperan y, si se detecta pronto, el pronóstico es bueno: la prevención sigue siendo la mejor herramienta.
¿Qué es la leishmaniosis canina? #
La causa un parásito microscópico, Leishmania infantum. Lo transmiten los flebotomos, insectos de 2 a 3 milímetros. Pican sobre todo después de la puesta de sol, y de día descansan en lugares oscuros y húmedos: grietas de muros de piedra, montones de leña, sótanos o establos.
Una vez en el organismo, el parásito se instala en células del sistema inmunitario y puede afectar a muchos órganos: la piel, los ganglios, el bazo, el hígado y, sobre todo, los riñones.
Al contrario de lo que se suele pensar, estar infectado no significa estar enfermo. Las guías del grupo de expertos LeishVet insisten en que muchos perros portadores nunca desarrollan síntomas, mientras que otros sufren una enfermedad grave. Todo depende de la respuesta inmunitaria de cada perro.
¿Qué riesgo hay en España? #
España es uno de los países europeos más afectados. Un estudio nacional con más de 4.600 perros encontró anticuerpos frente a Leishmania en alrededor del 10 % de los perros con propietario.
La situación cambia mucho según la zona. Según una revisión publicada en Parasites & Vectors, la proporción de perros positivos sube al 21 % en las zonas de clima mediterráneo más cálido y es prácticamente nula en Canarias. Los mismos autores recogen cifras muy altas en algunos estudios locales: el 57 % en Baleares, el 36 % en Ourense y el 35 % en Málaga.
En cuanto al calendario, las recomendaciones de ESCCAP sobre enfermedades vectoriales sitúan la temporada de los flebotomos de abril a noviembre, y señalan que en el sur de España puede ser necesario proteger al perro todo el año. Los atardeceres templados de octubre todavía no están libres de riesgo.
Si viaja con su perro dentro o fuera de España, incluya esta protección en los preparativos de vacaciones con su perro, igual que el pasaporte y las vacunas.
¿Cómo se transmite la leishmania? #
La hembra del flebotomo se infecta al picar a un perro portador y transmite el parásito al siguiente perro que pica. El perro es el principal reservorio de la enfermedad, aunque no el único: durante el brote de Fuenlabrada, entre 2009 y 2012, la Comunidad de Madrid registró 266 casos en personas y encontró el parásito en cerca del 30 % de las liebres estudiadas, mientras que los perros de la zona apenas estaban afectados.
Existen otras vías, poco frecuentes: de la madre a los cachorros durante la gestación, por transfusión de sangre infectada o durante la monta.
El tiempo entre la picadura y los primeros síntomas es especialmente largo: ESCCAP habla de una incubación de tres meses a varios años. Un perro picado en verano puede no mostrar nada hasta el año siguiente.
¿Cuáles son los síntomas de la leishmania en perros? #
Los síntomas son variados y aparecen poco a poco. Según LeishVet, las lesiones en la piel son las más frecuentes, pero la enfermedad suele afectar al estado general. Las señales que deben alertarle son:
- pérdida de peso y de apetito;
- debilidad y pérdida de masa muscular;
- caída de pelo y piel que se descama;
- ganglios inflamados;
- uñas que crecen de forma exagerada;
- sangrado por la nariz;
- ojos enrojecidos o irritados (párpados, conjuntivitis);
- un perro que bebe y orina más de lo habitual.
Esta última señal merece especial atención. LeishVet recuerda que la insuficiencia renal crónica es la principal causa de muerte por leishmaniosis. Una sed fuera de lo normal puede indicar que los riñones ya están afectados.
Ninguno de estos síntomas es exclusivo de la leishmaniosis. Es la combinación, junto con vivir o haber estado en una zona de riesgo, lo que debe hacer pensar en ella. Para distinguir lo urgente de lo habitual, tenga a mano los síntomas que conviene conocer en el perro.
¿Cómo se diagnostica y se trata? #
El veterinario empieza por la exploración y continúa con análisis de sangre. La prueba de anticuerpos (serología) suele ser la primera, preferiblemente con un resultado cuantitativo, y puede completarse con una PCR que busca el ADN del parásito. Un análisis de sangre completo y uno de orina permiten valorar los riñones y clasificar la enfermedad en estadios.
Sobre el tratamiento, la guía clínica publicada en julio de 2026 por la AEMPS describe una combinación de un fármaco contra el parásito durante unas semanas con alopurinol durante seis a doce meses, sin mantenerlo de forma ininterrumpida. La elección corresponde al veterinario según el estadio y el estado de los riñones. Los perros infectados que no tienen síntomas, en general, no se tratan, pero sí se vigilan.
Después del tratamiento, el perro necesita controles periódicos, en general cada seis a doce meses, porque las recaídas son posibles. Según las guías de LeishVet, la mayoría de los perros se recuperan tras el tratamiento y el pronóstico es bueno en los primeros estadios; pasa a ser reservado o malo cuando los riñones están afectados.
Cómo proteger a su perro del flebotomo #
La prevención se basa en evitar las picaduras. ESCCAP recomienda, durante toda la temporada de riesgo:
- un antiparasitario con efecto repelente frente a los flebotomos (collar impregnado o pipeta), elegido con su veterinario y renovado sin interrupciones;
- que el perro se quede dentro de casa al atardecer y al amanecer durante toda la temporada de riesgo;
- mosquiteras de malla fina en ventanas y puertas.
Tenga en cuenta que no todos los antiparasitarios contra pulgas y garrapatas repelen a los flebotomos: consúltelo con su veterinario.
¿Existe una vacuna contra la leishmania? #
Sí, y complementa a los repelentes sin sustituirlos. Según la página de vacunas de LeishVet, actualizada en febrero de 2026, la única vacuna disponible actualmente en Europa es LetiFend: una dosis y después un refuerzo anual, con una eficacia estimada del 72 % frente a la forma clínica de la enfermedad. Está indicada para perros de más de seis meses con un test negativo. La antigua vacuna CaniLeish ya no se comercializa.
Notar antes que su perro pierde forma #
Lo difícil de la leishmaniosis es su lentitud. Unos cientos de gramos menos, un perro con menos ganas de salir, siestas más largas: son cambios que se reparten en semanas y pasan desapercibidos en el día a día.
Precisamente porque la enfermedad avanza en silencio, un seguimiento diario de la salud ayuda a ver una tendencia. Llevado de forma continua, el Biotracker de Invoxia registra la actividad, el sueño y las frecuencias cardíaca y respiratoria de su perro en reposo. Una actividad que baja semana tras semana o un sueño que se alarga son cambios que conviene comentar con el veterinario, sobre todo si vive en una zona de riesgo.
El Biotracker no detecta la leishmaniosis ni hace diagnósticos: le da referencias claras de lo que es normal para su perro, para consultar antes y describir con precisión lo que ha observado. De viaje, su GPS funciona en más de 30 países (no en Italia ni en el Reino Unido), pesa 37 g y ofrece hasta 15 días de autonomía. Para ir más allá, descubra cómo vigilar la salud de su perro cada día.
💡 Bueno saber
Desde la aplicación puede invitar a su veterinario a seguir los datos de su perro con Biotrack Vet. Para un perro con leishmaniosis en seguimiento, el veterinario ve así cómo han evolucionado la actividad y el descanso entre dos controles.
FAQ — leishmaniosis en perros #
¿La leishmania del perro se contagia a las personas? #
Leishmania infantum también puede afectar a las personas, pero la transmisión se produce por la picadura del flebotomo, no por el contacto diario con el perro. Proteger a su perro de las picaduras también ayuda a limitar la circulación del parásito en su entorno.
¿Un perro con leishmania puede contagiar a otros perros? #
No por el simple contacto. La transmisión directa es posible durante la gestación, la monta o una transfusión, pero es poco frecuente.
¿Cuál es la esperanza de vida de un perro con leishmaniosis? #
Depende del estadio en el momento del diagnóstico. En los primeros estadios, con los riñones en buen estado, el pronóstico es bueno con tratamiento y controles regulares. Si ya existe insuficiencia renal, es reservado o malo.
¿Cada cuánto hay que hacer la prueba de leishmania? #
Su veterinario le indicará el calendario adecuado según la zona donde vive y los viajes de su perro. En cualquier caso, la prueba es necesaria antes de vacunar, ya que la vacuna solo se pone a perros con test negativo.
¿Basta con un collar antiparasitario? #
Un collar repelente adecuado reduce mucho el riesgo, siempre que se coloque antes de la temporada y se renueve a tiempo. Funciona mejor combinado con las demás medidas: perro dentro de casa al atardecer y al amanecer, mosquiteras y, si el veterinario lo aconseja, la vacuna.
En resumen #
La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria que transmiten los flebotomos, muy presente en España, sobre todo de abril a noviembre. Avanza despacio y se manifiesta con pérdida de peso, cansancio, lesiones en la piel y, con el tiempo, daño en los riñones. La mejor protección combina un repelente adecuado, un perro a resguardo al atardecer y al amanecer y, según el caso, la vacuna. Ante la menor duda, consulte a su veterinario: cuanto antes se diagnostica, mejor se controla.
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta veterinaria.